Neuro Lingüística

Fundamentación

PNL significa Programación Neuro Lingüística. Es un nuevo enfoque de la comunicación y del cambio que tiene como uno de sus objetivos el describir los procesos mentales de forma suficientemente clara como para que puedan ser enseñados.

El nombre Neuro Linguistic Programing tiene un triple origen:

Neuro: porque toda actividad intelectual tiene un fundamento neuronal que constituye su base, algo parecido al hardware de un ordenador que implica su capacidad potencial.

Linguistic: ya que la lengua es un importante estructurador de nuestro pensamiento y un reflejo del mismo.
Programing: referido a los programas o software con que usamos nuestra capacidad cerebro neuronal y a su posibilidad de ampliación y de cambio.

En definitiva, PNL une tanto la base fisiológica del ser humano, como su capacidad de expresión y la posibilidad que tiene de cambiarla y mejorarla.

También ofrece posibilidades de rellenar las lagunas que los teóricos de la educación han dejado en el estudio de los procesos cognitivos o estrategias mentales que siguen nuestros alumnos para alcanzar los resultados esperados.

El nombre Neuro Linguistic Programing tiene un triple origen:

Neuro: porque toda actividad intelectual tiene un fundamento neuronal que constituye su base, algo parecido al hardware de un ordenador que implica su capacidad potencial.

Linguistic: ya que la lengua es un importante estructurador de nuestro pensamiento y un reflejo del mismo.
Programing: referido a los programas o software con que usamos nuestra capacidad cerebro neuronal y a su posibilidad de ampliación y de cambio.

En definitiva, PNL une tanto la base fisiológica del ser humano, como su capacidad de expresión y la posibilidad que tiene de cambiarla y mejorarla.

También ofrece posibilidades de rellenar las lagunas que los teóricos de la educación han dejado en el estudio de los procesos cognitivos o estrategias mentales que siguen nuestros alumnos para alcanzar los resultados esperados.

16 octubre, 2011 at 2:23 am Deja un comentario

La creación más extraordinaria del hombre

El lenguaje es la creación más extraordinaria del hombre y la que le ha permitido sobrevivir socialmente, la comunidad dentro del   contexto social, debe ser respetuosa con su lengua oficial, como una manifestación de su propia dignidad espiritual.

El lenguaje originario, y el más importante, es el oral, pero la palabra escrita tiene autoridad de permanencia y de nitidez de la imagen gráfica. Mientras el lenguaje oral,  para ser bien entendido, se apoya en los gestos, la mímica, el tono que se imprime a las palabras; el lenguaje escrito necesita ser lo más claro posible y la exactitud del código debe ser rigurosa. Esto se logra con el aprendizaje de la ortografía, la redacción, la gramática y con ayuda de los diccionarios.

La disciplina de escribir correctamente las palabras se le conoce como ortografía y esta goza de aceptación universal. La ortografía actual del castellano, tiene el gran valor de la uniformidad de su norma para todos los lugares del mundo que la utilice, lo cual es un tesoro que, hay que preservar. En otras lenguas de gran extensión (por ejemplo, inglés o portugués) hay cambios de norma de unos lugares a otros.

Para el desarrollo humano dentro de su contexto social, es fundamental  tener una comunicación  que cuente con una solida base, haciendo uso de la ortografía que es una de las plataformas esenciales de la escritura y que nos permite entendernos con nuestros semejantes. La ortografía es la parte de la Gramática que enseña a escribir correctamente mediante el acertado empleo de las letras, los acentos y de los signos de puntuación.

Es difícil encontrar una explicación satisfactoria para el abultado número de errores ortográficos que cometen al escribir, los profesionales, el público en general y los estudiantes particularmente los cursantes de la Educación Secundaria- cuando traducen gráficamente sus pensamientos; o para las continuas impropiedades de que hacen gala en el uso del léxico; o para la presencia en sus escritos de todo tipo de construcciones “aberrantes” desde un punto de vista gramatical. Esta situación, tan normal en nuestra sociedad, viene a poner de manifiesto carencias -más estructurales que coyunturales- en el proceso de enseñanza-aprendizaje del lenguaje, desde los primeros niveles de escolarización. El caos ortográfico que existente actualmente en el ámbito global de la sociedad, requiere una inmediata toma de conciencia, por  la gravedad del problema, cuya solución no es sólo competencia de las autoridades educativas, pues debe atajarse – con la decidida implicación de todos los sectores sociales: alumnos, profesores, familiares, puestos de trabajos, medios de comunicación, etc.

Son muchas las causas que han conducido a las personas tengan una mala ortografía, la falta de lectura, el uso de la tecnología comunicacional, que recorta y transforma palabras, a la apatía por estudiar de una forma coherente las reglas de ortografía.

Responsabilidad de todos es tratar de recuperar el prestigio de la exactitud gráfica, inculcando en los profesionales, jóvenes una conciencia ortográfica que se traduzca en una actitud favorable hacia la correcta escritura, luchar contra la pérdida de valor de las faltas de ortografía dentro del sistema comercial, empresarial o industrial, y sancionar con la repetición de los trabajos que tienen errores ortográficos, motivar reflexiones acerca del uso correcto y apropiado de las palabras, en unos momentos en que la vulgaridad se adueña del lenguaje.

La palabra escrita es, ante todo, una imagen visual, y cualquier alteración de su ortografía encuentra el rechazo de la inmensa mayoría de las personas alfabetizadas que, como usuarias de la lengua escrita, aceptan la arbitrariedad de la ortografía precisamente por su validez colectiva.

Así pues, la convención ortográfica es un instrumento esencial de cohesión y unidad del español, y preserva su memoria histórica, su condición de patrimonio cultural legado por generaciones pasadas, y que ha de ser entregado a las venideras.

Responsabilidad, finalmente, de los medios de comunicación, que no siempre defienden como debieran la corrección ortográfica y la propiedad léxica, por más que publiquen manuales cuya finalidad principal parece ser, precisamente, la de prevenir posibles errores lingüísticos.

Precisiones en el establecimiento de reglas

Por lo tanto, convendría poner coto al ingente número de reglas que recogen los manuales escolares para el aprendizaje de la lengua castellana, y seleccionar con criterio riguroso aquellas que cumplan un mínimo de requisitos que las hagan pedagógicamente válidas; tales como podrían ser:

* Que abarquen un número de vocablos lo suficientemente amplio.
* Que tales vocablos sean de uso frecuente y se adecuen a las posibilidades expresivas de los alumnos, en razón de su edad.
* Que posean pocas excepciones.
* Que se enuncien con la suficiente claridad.
* Que -como resultado de todo lo anterior- puedan alcanzarse por vía inductiva, partiendo de las palabras concretas en las que se repiten determinadas peculiaridades ortográficas, hasta “ascender” a los principios normativos que rigen su correcta escritura.

El proceso más favorable que debe seguirse para aprender a escribir correctamente las palabras de ortografía dudosa son:

* Ver la palabra, con sus peculiaridades ortográficas convenientemente destacadas, para conseguir, así, la fijación de su imagen visual; y alcanzar la perfecta comprensión de su significado, lo que habrá de contribuir, sin duda, a su correcta escritura. Para prevenir la aparición de errores ortográficos, las palabras que el escolar haya de incorporar a su acervo lingüístico podrían llevar cromáticamente resaltadas -en el momento de su aprendizaje- las grafías que, por resultar dudosas, convenga afianzar; pues, de este modo, se estimula la fijación cerebral de la correcta imagen visual de dichas palabras; sistema este contrario al de la “fuga de letras”, del todo perjudicial, a nuestro entender.
* Pronunciar clara y pausadamente la palabra, después de haberla oído pronunciar, para adquirir una perfecta imagen articulatoria y auditiva de la misma.

* Escribir la palabra -una vez que ha sido vista, comprendido su significado, oída y pronunciada-, para conseguir la fijación de una correcta imagen cinética de ella.

* Incluir la palabra en una frase que sirva para precisar su significado contextual. (Y solo llegados a este punto, se propondrán las actividades que se consideren más idóneas, hasta lograr la total asimilación de la palabra, en su doble dimensión de significante -aspectos ortológicos y ortográficos- y significado -aspectos semánticos-).

Y ya que las palabras que originan el mayor número de errores ortográficos pertenecen, precisamente, al vocabulario usual, serán estas -las más usuales en la comunicación ordinaria, y no las “rutilantes” palabras que ofrecen los textos de ortografía, muchas de ellas alejadas del uso espontáneo- las que constituirán el núcleo básico del aprendizaje léxico-ortográfico.

La elección de las palabras del vocabulario usual que el escolar debe aprender a escribir viene determinada -en opinión de Villarejo- por tres criterios pedagógicos diferentes: el sociológico, según el cual convendrá estudiar el vocabulario más empleado por el adulto, por ser precisamente el que el alumno se verá obligado a usar en sociedad; el paidológico, que considera que el caudal léxico más adecuado para el perfeccionamiento ortográfico del escolar lo constituyen los vocablos que usa de forma espontánea en sus escritos; y el ecléctico, que combina las necesidades lingüísticas inmediatas que el escolar tiene que satisfacer con las que tendrá cuando sea adulto, a base de estudiar las palabras comúnmente empleadas por jóvenes y adultos.
Por estos caminos metodológicos -quizá más lentos, pero siempre más seguros- estamos convencidos de que pueden llegar a desterrarse muchos de los errores más habituales en los escritos de los escolares de los diversos niveles educativos.

2 agosto, 2011 at 2:31 am Deja un comentario

Las nuevas reglas de ortografía, según La Real Academia Española (R.A.E).

11 julio, 2011 at 11:14 pm Deja un comentario

La importancia de escribir bien.

 

La importancia de escribir bien

El español es una lengua hablada en los cinco continentes y no es de extrañar, por lo tanto, que su pronunciación presente un raudal de variantes. La ortografía es un poderoso factor de unidad lingüística.

La escritura hace abstracción de tales disparidades y unifica las palabras en una grafía común. Esto facilita el entendimiento. Si la escritura garantiza la unidad en la dimensión espacial, también lo hace en la temporal. La ortografía es, por naturaleza, conservadora, por lo que no refleja inmediatamente las alteraciones en la pronunciación que se van acumulando con el tiempo. Nuestro actual sistema de reglas se basa en la ortografía académica de 1815. Escribir bien es fundamental, el idioma necesita de la ortografía  y de la gramática. El lenguaje y la escritura es una convención entre los hablantes de una región, donde han expandido la simbología al incluir y adaptar  por consenso, nuevas y distintas formas de simbologías: modismos, vocablos de otros idiomas, etc.;

Si escribimos tales símbolos de manera incorrecta, faltamos el respeto a esta convención (básica), entre todos nosotros, que es tan importante, necesaria e indispensable ya que es el elemento de  identificación cultural fundamental de los pueblos, agraviamos a ese segmento de cultura que compartimos todos, y fragmentamos el espacio y el tiempo, ya que vamos cambiando los símbolos sin una aceptación general y chocando con el formalismo del uso adecuado y correcto de la ortografía.

El problema de la mala ortografía, no es una dificultad del escolar, del  estudiante de media o el universitario, del profesional, del técnico, de la ama de casa, va más allá, pertenece a todos los que saben escribir y que constantemente se ven en la necesidad de hacer una:  cartas, un curriculum, un trabajo estudiantil, anotar una receta, escribir una publicidad, llenar solicitudes, instancias, trabajos de investigación, resoluciones judiciales, escritos policiales, denuncias… todo va por escrito. Todo debería ir impecable, en lo que a ortografía se refiere. Es cierto que, actualmente, los procesadores de texto incorporan herramientas ortográficas, pero, a veces, no es suficiente.  

No se puede aceptar la escritura con faltas o errores ortográficos, ya que pierde calidad y propiedad el tema que se esté tratando, además, quien lo escribió también pierde autoridad, credibilidad y prestigio.

Entre las razones por las cuales una persona escribe con errores son varias, entre ellas se encuentra la distracción, la escasa importancia que se le da a la ortografía, la poca lectura de libros y la influencia de otro tipo de lenguajes tecnológicos, informáticos y de la comunicación.

Podemos mencionar a título de ejemplo los mensajes de texto, los e-mail, el chateo, los comentarios en la Web, en los Blog´s, los foros, los sms etc. donde acostumbran escribir, de una forma alegre: “msj d txt” o “tas en tu ksa?” deformando la escritura, con una inobservancia de las normas y las reglas de ortografía.

He visto, recurrentemente páginas Web, Blog, posts, e-mail, mensajes en los celulares, que parecen escritos de manera casi ininteligible y esto a mi parecer es cuestionable en muchos sentidos.

El lenguaje oral y escrito es una convención entre los integrantes de una sociedad, que han creado algunos símbolos que al oírlos o verlos, recrean en sus mentes símbolos únicos, al escribir esos  emblemas de manera incorrecta, crean inmediatamente otros  conceptos interpretaciones, faltando el respeto a la convención (básica) que han establecido entre todos los habitantes de esa sociedad, con base a la cultura regional. 

La buena ortografía es una buena carta de presentación, es un hábito, que se adquiere con la lectura, y con la educación. La gente que lee invierte su tiempo en ampliar su conocimiento acerca de todo.

Los académicos presentan nuevas observaciones a la Ortografía en diciembre del 2010  y nos proponen eliminaciones de algunas letras y nuevos tratados ortográficos, ejemplo estaría bien que escribamos wiski. Y digo yo: el whisky ¿no sería mejor no tocarlo? Ya estamos acostumbrado a escribirlo de esa forma.

En definitiva, es cierto que la ortografía constituye un factor de unidad lingüística; pero también lo es que esa unidad se da, asimismo, en un conjunto orgánico que rebasa los límites de nuestra comunidad de hablantes y que quizás este sea un valor que también convenga respetar.

10 julio, 2011 at 1:50 am Deja un comentario



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